El inglés de tu equipo no es un beneficio social: es la diferencia entre ganar al cliente internacional o ver cómo la competencia coge esa llamada.
Las clases grupales en la oficina mueren en cuanto el trimestre se complica. Baja la asistencia, el profesor se adapta a la silla más lenta de la sala, y al cabo de un año la factura es el único resultado medible.
La verdad incómoda que todo RRHH conoce: la formación pasiva produce inglés pasivo. Gente con años de clases sigue bloqueándose al teléfono — porque las clases les hicieron escuchar, no hablar.
Cada sesión es hablar. El empleado escucha la frase, responde en voz alta y recibe la corrección al momento: cientos de repeticiones habladas a la semana en vez de dos horas de asentir en una sala.
Funciona con su horario, no con el de un aula: diez minutos antes de la reunión, veinte en el tren. Sin cuadrar calendarios, sin grupo mínimo, sin facturas por horas de profesor.
PERFECTO lo ha creado un profesor bilingüe con décadas formando a profesionales hispanohablantes. Los ejercicios anticipan exactamente dónde tropieza un hispanohablante — porque él ha oído cada tropiezo mil veces.
Las licencias son por persona, el precio es público en el pago, y los acuerdos por volumen son una conversación, no un embudo de ventas. Escríbenos por WhatsApp y habla directamente con el fundador.
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